AIMPLAS coordina un proyecto para desarrollar suelas de calzado a partir de residuos de madera
En este proyecto, uno de los aspectos más destacables es el uso de residuos generados durante la transformación de la madera, como el serrín y las astillas. Estos materiales se someten a un tratamiento basado en agua y enzimas para extraer azúcares, en un proceso que descompone la madera en sus componentes básicos mediante la acción conjunta de calor, presión y energía mecánica. A partir de ahí, los compuestos resultantes se convierten, gracias al uso de microorganismos e intermediarios químicos, en espumas, bioplásticos y productos finales sostenibles.

Desde AIMPLAS subrayan que “la ambición del consorcio es clara: crear productos competitivos y seguros para el consumidor, el planeta y la economía, minimizando los impactos medioambientales y garantizando su reciclabilidad y potencial biodegradabilidad”. Para lograrlo, se evaluarán con rigor factores clave como la huella de carbono, la trazabilidad de los materiales, su aceptación social y la viabilidad económica de su producción y uso.
Seis objetivos estratégicos para una bioeconomía circular
El proyecto se articula en torno a seis objetivos fundamentales.
- El primero busca asegurar el suministro y la optimización de materias primas sostenibles procedentes de la Unión Europea.
- El segundo se centra en escalar y validar un proceso innovador para producir el compuesto químico intermedio aMVL.
- El tercero persigue desarrollar rutas catalíticas avanzadas para transformar 3MdVL y 3MPD en plataformas químicas biobasadas.
- El cuarto objetivo apunta al diseño de bloques químicos seguros, sostenibles y con potencial comercial desde su concepción.
- En quinto lugar, se pretende demostrar la aplicabilidad real de estos bloques químicos en productos como suelas exteriores de PLA para calzado, espumas NIPU reciclables y materiales aislantes para la construcción.
- Finalmente, el sexto objetivo consiste en desarrollar un plan de negocio competitivo, socialmente aceptable y alineado con los criterios de sostenibilidad actuales.
Un consorcio internacional comprometido con la sostenibilidad
NEXT-STEP cuenta con el respaldo de Circular Bio-based Europe y reúne a un consorcio de 12 socios de 8 países de la Unión Europea. Las entidades participantes abarcan toda la cadena de valor, desde el desarrollo de materias primas hasta la fabricación de productos finales sostenibles. Entre los miembros del proyecto se encuentran: AIMPLAS, adidas, Fibenol, DBFZ, Quantis, Sapienza Università di Roma, Mevaldi, PDC Research Foundation, Ghent University, Bio Base Europe Pilot Plant, Certech y Lesaffre.
https://www.youtube.com/watch?v=zA4TSiRcds8