María Verdum, técnica en I+D de ICSuro, ha expuesto durante una jornada técnica algunas de las aplicaciones del corcho en el mobiliario urbano, la cosmética y las fachadas verdes. Tres ejemplos de que este material no solo se utiliza para la fabricación de tapones.
Este jueves 5 de noviembre se ha celebrado la jornada ‘Oportunitats d’economia circular en el sector vitivinícola‘, organizada por el Ayuntamiento de Vilafranca del Penedés, la Escuela de Viticultura y Enología Mercè Rossell i Domènech i INNOVI. Un evento online en el que ha participado Verdum para explicar el potencial de circularidad del corcho.

Por un lado, la representante del Institut Català del Suro ha descrito cómo se le puede dar una segunda vida a los tapones de corcho a través de los alcorques. «Los alcorques son los agujeros que encontramos en el pie de los árboles de las ciudades. En muchas ocasiones se han utilizado neumáticos viejos o rejas metálicas para taparlos. Nuestra propuesta es reutilizar los tapones de las botellas de vino. Primero los trituramos, luego se encolan y por último, se aplican«, cuenta.
Otro de las formas de aprovechar el corcho es a través de los llamados «subproductos no taponables«, especialmente atractivos para la fabricacion de productos cosméticos. «Son fuentes de componentes bioactivos con muchas propiedades antioxidantes, antinflamatorias o antiedad, entre otras. Desde ICSuro incentivamos la recogida de este tipo de corcho que normalmente no se gestiona en el bosque. Así contribuimos a que estén más limpios, prevenimos incendios e incentivamos la economía rural«, argumenta.

La tercera de las aplicaciones que ha destacado Verdum durante su intervención está relacionada con las fachadas verdes, también conocidas como jardines verticales. «El corcho podría actuar como substrato de las plantas, permitiendo así su crecimiento. Además es ligero y un buen aislante térmico y acústico. También resulta interesante por su capacidad para depurar el agua, de manera que se podrían usar aguas no tratadas», concluye.
Estos tres ejemplos son solo una pequeña muestra de que el corcho no se limita única y exclusivamente a su aplicación en bodegas sino que también es un recurso natural para otros sectores como la construcción o la industria farmacéutica y cosmética. Para conocer más detalles sobre los usos, tipos y cifras de este material, se puede consultar la Guía de Nuevas aplicaciones del Corcho, editada por el grupo operativo Go Suber.


