La PEFC ha organizado el foro virtual ‘Construyendo el futuro: sostenibilidad, empresa, sociedad y consumidores’, un evento en el que han participado especialistas en comunicación, nuevos modelos de producción y responsabilidad social corporativa. Los expertos han reflexionado sobre el rol de las empresas y los consumidores para fomentar el uso de madera sostenible.
Este jueves se ha celebrado la charla online sobre los retos y oportunidades de la sociedad en relación a la implantación de madera certificada en sectores como la alimentación, el textil o la construcción.
Christopher Smith, CEO de Brandsmith, ha destacado el valor de la madera como material renovable, una cualidad que lo convierte en fundamental para incentivar la bioeconomía. “Los recursos, en sí mismos, son inocentes pero la clave está en hacer un uso equilibrado de ellos. La madera es un recurso muy valioso pero hay que gestionarlo y utilizarlo para el bien común», argumenta.

«En la construcción, las casas se construían con madera y ladrillo antes de que hubiera hormigón. Tiene sentido que este último se haya utilizado los últimos 200 años porque te permitía construir en altura. Pero ahora con el CLT ya sí se pueden producir estructuras de madera equivalentes al acero. De hecho, ya se están haciendo rascacielos de 20 pisos en madera. Todavía es incipiente pero va a haber una revolución en el uso de la madera«, vaticina Smith, que también ha mencionado otras aplicaciones sostenibles de la madera como el uso de pellets o el diseño de prendas de ropa.
«Para seguir apostando por estas nuevas aplicaciones hace falta invertir en productividad rural», apostilla.
Por su parte, Yolanda Fernández, directora de RSC de Alcampo, ha desarrollado algunos de los principios que rigen la filosofía de la entidad para promover un consumo responsable: «Creemos que la sostenibilidad no es una opción sino una obligación. Analizamos el origen de los productos que están directamente relacionados con los bosques y exigimos el certificado de sostenbilidad. Por ejemplo, para los productos del sector frutícola, utilizamos cajas certificadas de madera. Además, recientemente hemos hablado sobre utilizar uniformes con fibras sostenibles para nuestros trabajadores», comenta.

La tercera de las ponentes ha sido Susana Posada, responsable de comunicación institucional y negocio responsabel de Leroy Merlin. “El año pasado definimos nuestra política de compras de productos relacionados con la madera. En ella se establece que todo lo que vendamos debe tener una certificación. Trabajamos con más de 300 proveedores de madera y nosotros no hacemos nada por imposición sino por concienciación. Ofrecemos asistencia y formación para concienciar a aquellas empresas que nos suministran”, asegura.
En cuanto al grado de sensibilización de los consumidores, la responsable de Leroy Merlin lamenta que todavía no se haya conseguido «dar con la tecla». «Hacemos comunicación en tienda pero a veces hay sobreinformación y es difícil captar su atención. Cada día, los consumidores valoran más las marcas que están sustentados en unos valores pero aún es una minoría y es una lástima porque tenemos un poder muy grande que no estamos ejerciendo”, añade.
Por último, la directora de RSC de Coca-Cola Iberia, Ana Gascón, ha puesto el foco en la necesidad de que las empresas promuevan un «modelo de negocio 100% responsable» y eso incluye la colaboración con otras organizaciones públicas y privadas. «Nos marcamos como objetivo los envases utilizados en la empresa con un origen agrícola y forestal contaran con certificación sostenible. Actualmente, estamos trabajando con empresas para la fabricación de botellas de papel biológico y reciclado para que pueda ser usado en un futuro.»
«A través de acciones como estas estamos reduciendo el plástico utilizado en nuestro packaging en hasta 18 toneladas al año«, concluye.

